Aumento de pecho, una cirugía estética al servicio del bienestar

La cirugía estética sigue siendo un tema habitual de debate, sobre todo cuando hay noticias de abusos del tema, a pesar de que no deja de ser una fuente de bienestar para la mayoría de personas que recurren a ella.

En 2016, más de 23,6 millones de personas recurrieron a la cirugía estética en el mundo, de los cuales, unos 20 millones fueron mujeres (84,6%). Justo por delante de la liposucción, el aumento de pecho es la cirugía más realizada y representa por si sola unos 3,73 millones de personas (15,8% del total). Y a pesar de que la popularidad de estas cirugías aumenta tras año tras año, aún sigue siendo foco de prejuicios.

Aumento de pecho y bienestar psicológico

A menudo estigmatizada y fribolizada, la cirugía estética, y en particular, el aumento de pecho, sigue teniendo mala imagen entre algunas personas. Sin embargo, este tipo de operación no es, en la mayoría de los casos, ni un lujo ni un capricho para las mujeres que deciden recurrir a ella. Un aumento de pecho es a menudo, para muchas mujeres una forma de recuperar un bienestar y una confianza en sí mismas que habían perdido o que era completamente inexistente.

Las mujeres que recurren a un aumento de pecho toman la decisión dentro de un proceso de realización personal y de recuperación de sus propios cuerpos. Para estas mujeres, la cirugía estética es un medio para alcanzar la armonía entre cuerpo y espíritu.

Un complejo o un malestar, es una verdadera fuente de estrés y agobio. Esto puede tener un fuerte impacto en la vida cotidiana de una persona e impedirla sentirse plena. Gracias a los avances de la medicina, ahora es posible recurrir a la cirugía estética para sentirse mejor consigo mismo, con unos riesgos minimizados y controlados.

Un estudio de 2014, publicado en la revista “Psychological Science”, demostró que para una amplia mayoría de mujeres, la cirugía estética les ha permitido estar menos ansiosas, más en forma, más satisfechas de sus cuerpos en general (y solamente de la parte retocada) y de tener una mayor confianza en si mismas.

Evidentemente, no todas las mujeres que recurren a la cirugía estética se encuentran necesariamente incómodas con su cuerpo. Algunas, simplemente aprovechan las posibilidades ofrecidas por el avance de la ciencia para tener un pecho más bonito, lucirlo y disfrutar de ello.

El cirujano plástico te escucha

La cirugía estética actúa tanto a nivel físico como psicológico. Responde a una necesidad profunda, lejos de la trivialidad que muchos intentan otorgar a este tipo de cirugía.

La cirugía estética tiene un importante componente humano y en desde este punto de vista, la relación entre un paciente y su cirujano plástico es fundamental. Durante la primera consulta médica, el doctor debe dar las explicaciones detalladas de la operación, pero más allá de las competencias médicas, debe tener cierto talante psicológico para identificar la conveniencia o no de la operación.

En Instimed, los cirujanos plásticos preguntan sobre los antecedentes médicos y examinan al paciente, pero también interrogan a los pacientes sobre sus deseos y expectativas con respecto a la cirugía de aumento de pecho. Guían al paciente durante todo el proceso con el fin de proporcionarles la mayor confianza y tranquilidad posible. Para Instimed, el establecer una relación de confianza y contribuir al desarrollo personal de cada paciente es tan importante con la calidad de la cirugía. Nuestros cirujanos saben escuchar, aconsejar, informar y sobre todo, tranquilizar.

Dr. Ignacio Ortega, cirujano plástico Instimed

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