Cirugía mamaria: Hacia un pecho cada vez más natural

Natural.  Ese es el efecto más buscado hoy entre las mujeres que deciden someterse a una intervención de cirugía mamaria. El 80% de las pacientes que acuden a mi consulta buscan un resultado lo más natural posible, es decir, la idea de “que se note pero que no se note“.

Según la última encuesta de la SECPRE (Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética) del pasado septiembre, el aumento de pecho sigue siendo la intervención más demandada en nuestro país y supone un 26,31% de las operaciones de cirugía plástica. Otro dato esclarecedor de la misma fuente: cada mes se realizan en España unas 14.000 búsquedas -de 94.240 relacionadas con cirugía plástica- que tienen que ver con los senos.

 

Cirugía mamaria: El 80% de las pacientes que acuden a mi consulta buscan un pecho lo más natural posible

 

Lo que sí se ha producido es un cambio de gustos en los cánones estéticos, pues el tamaño del pecho ha pasado a ocupar un segundo plano. Un ejemplo del cambio de este cambio de tendencia es el incremento de las mastopexias, o elevación mamaria (casi se han duplicado entre 2014 y 2017), una cirugía habitual tras varias lactancias o una pérdida de peso importante, cuando el pecho se cae, y persigue más un aspecto firme y bonito que grande.

Si hablamos de tallas, lo ideal es buscar un resultado armónico entre el tórax y la cadera, aunque la altura y la constitución también influyen. Se tiende a una 95B, que es la medida más común entre las españolas.

La creciente calidad de las prótesis es esencial en el logro de la naturalidad. Las redondas, que mucha gente piensa que quedan como “bolas” y que se  notan, tienen un resultado más creíble que hace años y pueden quedar naturales (siempre y cuando se coloquen teniendo en cuenta el físico de la paciente), aunque también están las anatómicas, en forma de gota, similares a la morfología femenina, que suelo utilizar principalmente en casos de mamas tuberosas. Ahora también existen las ergonómicas, una tercera categoría, que incorpora un gel de silicona con cohesividad (la fuerza de atracción que mantiene unidas las moléculas de un cuerpo, que determina en este caso la dureza del implante) inferior, son más blandos y varían de forma según se esté de pie o tumbada, distribuyéndose hacia los laterales. La conveniencia de un tipo de prótesis depende mucho de las espectativas y formología de cada paciente.

La cirugía mamaria cada vez más segura

Otro de los aspectos que más ha evolucionado es el de la seguridad. En este sentido se acaba de poner en marcha el Registro Nacional de Implantes Mamarios, que recogerá los detalles de cada operación y permitirá detectar incidencias. Este tipo de acciones es fundamental si se tiene en cuenta que, según denuncia la Secpre, solo uno de cada tres pacientes de cirugía estética se informa de la cualificación de su médico. Comprobar en la web de este organismo el nombre del doctor es un primer paso, pero también ayuda huir de las superofertas y chollos. Si un aumento de pecho cuesta menos de 4.000 euros hay que empezar a dudar, porque normalmente estas bajadas de precios se logran reduciendo la calidad de la cirugía.

Dr. Ignacio Ortega Remirez, cirujano plástico Instimed

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